El Periodismo Cívico apunta a resolver la crisis de las
relaciones entre la comunidad, la prensa y los políticos.
Tiene dos vertientes principales:
Por una parte, proyectos orientados a achicar
la brecha entre políticos y ciudadanos.
Buscan introducir en los debates políticos aquellos
temas identificados en la Agenda Ciudadana. Principalmente
se llevan a cabo en tiempos de campañas electorales.
La aproximación se produce porque induce a los ciudadanos
a tomar conciencia de sus necesidades, a reflexionar sobre
las propuestas que les hacen llegar los políticos,
sobre las líneas de acción viables y los costos
que éstas implican y a participar en la vida de la
comunidad. Por otro lado, contribuye a que las propuestas
de los candidatos se realicen desde la perspectiva de las
necesidades sentidas por los ciudadanos. El Periodismo Cívico
pretende construir un puente entre los candidatos o
representantes y los ciudadanos, mitigando un peligroso
distanciamiento que haga perder sentido a la democracia.
Para ello utiliza el poder de los medios de comunicación
en la construcción social de la realidad.
Y por otra parte, proyectos que pueden denominarse
de Periodismo Cívico Comunitario. Buscan
comprometer a la ciudadanía en la identificación
de los problemas de su comunidad, en las distintas vías
posibles de resolución y en la puesta en práctica
de estrategias tendientes a mejorar la calidad de la vida
comunitaria. Trabajan temas tan diversos como el déficit
en la enseñanza de lectura en las escuelas primarias,
el refuerzo del liderazgo, el incremento de la violencia
y el crimen juvenil o la reconstrucción de una comunidad
fuertemente afectada por una crisis económica local.